Reloj
jueves, 23 de octubre de 2014
Cinco años sin ti
¿Cómo estás? todos los días me pregunto como sería la vida si tu estuvieras aquí. Cinco años desde tu partida, cinco años¡cómo pasa el tiempo! Ojalá se inventasen escaleras para subir al cielo y darte abrazos fuertes, de los que me dejaban sin aliento. Es triste hablar en pasado porque sabes que no puedes repetirlo en un presente, pero más triste es aún, que todas las navidades no puedas volver. Deberíamos valorar más a esas personas que nos cambian la vida, a ese tipo de personas que te marcan, yaya.
Te quiero, de ida y vuelta a todas esas estrellas que te arrancaron de mis brazos, te quiero tanto que jamás podría olvidarme de ti, pasara lo que pasase.
¿Cómo va por el cielo? Por aquí abajo se nos verá como a hormiguitas y es cierto.
Odio el tiempo ¿cómo puede ser tan caprichoso? deberías haberte quedado mucho más,incluso más de lo permitido. Te echo de menos, bueno, te echamos de menos, todos y cada uno de nosotros.
Desde que te fuiste el mundo es más estrecho, más duro, más injusto, cuesta un poco más respirar.
Si tuvieras quedado todo se te hubiera hecho muy duro, no te hubiera gustado vivir estos tiempos, aunque te aseguro que nada se comparaba con los tuyos.
A veces noto como si estuvieras aquí, pero sé que por mucho que intente llamarte a casa, tu ya no vas a estar ahí. Ya no vas a estar, ya no estás. Ojalá hubiéramos podido hacer algo por ti, pero en aquel momento ya era imposible, lo peor fue ver como te apagaste de golpe,como ya no podías ni escucharnos, ni hablar.
Quiero que estés tranquila, todos estamos bien. Cinco años sin ti,sin tus besos, sin tu preciosa cara. Te echo de menos yaya. Sólo espero que el cielo te trate bien,espero que te cuide, y te trate como la reina que eres, espero que nos veas a todos desde ahí arriba y te sientas muy orgullosa mi.
Ya sabes que una parte de mí, se fue contigo aquella noche.
Siempre serás la luz de mis días y la estrella de mis noches.
viernes, 3 de octubre de 2014
La vida misma
A veces la vida me parece de lo más extraña. Un día aquí, otro allí. Somos como motas de polvo espolvoreadas por la superficie lunar, como pequeños insectos revoloteando sin sentido alguno por medio de la selva amazónica. Los seres humanos estamos hechos de piel y hueso...pero también de lluvia y de arena, de luz y de sombras, de sangre y azúcar, de viento y de llanto.
Nos componemos de saliva y quebranto, de miedo y sonrisa, de egoísmo, fuego, amor, deseos, abrazos e imperfección. ¿Cuántas veces hemos deseado volar? ¿Y ser diferentes? ¿Y ser felices? ¿como conseguimos serlo en aquella época de nuestras vidas?
Palabras que se las lleva el viento..y gente que se preocupa demasiado por todo. Personas que se matan entre ellas y parejas que se quieren pero que no pueden estar juntas.
Dictadores del siglo XXI y huelgas de hambre, horribles corridas de toros y despedidas. Gripe A, niños que sonríen y otros que no tienen qué llevarse a la boca.
Aquí y ahora. La vida misma..
Nos componemos de saliva y quebranto, de miedo y sonrisa, de egoísmo, fuego, amor, deseos, abrazos e imperfección. ¿Cuántas veces hemos deseado volar? ¿Y ser diferentes? ¿Y ser felices? ¿como conseguimos serlo en aquella época de nuestras vidas?
Palabras que se las lleva el viento..y gente que se preocupa demasiado por todo. Personas que se matan entre ellas y parejas que se quieren pero que no pueden estar juntas.
Dictadores del siglo XXI y huelgas de hambre, horribles corridas de toros y despedidas. Gripe A, niños que sonríen y otros que no tienen qué llevarse a la boca.
Aquí y ahora. La vida misma..
miércoles, 13 de agosto de 2014
De vez en cuando
De vez en cuando, nos detenemos y miramos atrás. Nos saltan las lágrimas por todo lo duro que hemos caminado y la fuerza que usamos… Miramos lo que nos rodea. Vemos todo lo hermoso que se nos acerca, lo mucho que tenemos, lo que nos toca el alma y lo que nos la araña… Lo que abrazamos con fuerza, lo que nos da el sentido para habitar este cuerpo que a veces se cansa de andar pero que no se rinde… Y miramos hacia adelante.
A veces sólo hay que cerrar los ojos e imaginar lo que queremos…en algunas ocasiones, se coge con las manos y otras no puedes llegar a verlo.
sábado, 5 de julio de 2014
El Faro de mi vida
Y me llevo enredado en el alma tu recuerdo...
A veces, se me viste de luna, me sonríe a lo lejos, ilumina con su franja de luz el mar de mis ensueños.
Y me llevo enredadas en la piel las manos tuyas...
A veces, se me visten de mar, me acarician lentamente la piel, me suben poco a poco, me rozan las caderas hasta inundarme entero de caricias de sal.
Y me llevo enredadas en los oídos tus palabras...
A veces, están hechas de versos, a veces, son silenciosas y otras veces... se visten de fiesta para llenarme el alma. Y llevo enredado en los ojos una mirada tuya que me viste de beso.
En toda vida es necesario un faro... basta un sentimiento que habita en nuestra alma, basta haber acercado mi piel a tu piel, basta lo que queda dicho en un beso... para haber encontrado ese faro necesario en la vida
Son ráfagas, sólo ráfagas de luz y sin embargo...ya ves, las llevo enredadas en la piel y en el alma, sólo fueron ráfagas de luz y sin embargo... fueron suficientes para alumbrar el camino y fueron suficientes para encontrar el puerto donde atracar mi alma
A tí...
mi faro,
en esta mar de vida
lunes, 30 de junio de 2014
El llanto de la sirena
Un hombre puede conseguir ser un náufrago durante cien años y que la barba no le llegue hasta los pies.
Pero conquistar a una sirena requiere el valor de un marinero audaz, sordo y ciego, la mirada de un seductor, la caricia sibilina de las algas silenciosas, el aroma de las azucenas de mar y un fondo musical de arpas submarinas.
Yo no poseía nada de eso, y sin embargo, cuando deshilachaba las nubes del atardecer en la playa para tejer mis poemas, una sirena se acercaba a la orilla para escucharme.
Las olas se aliaban con ella y lanzaban su espuma sobre mi cuerpo para apoderarse de mis versos.
Cuando una ola más potente me arrastró hasta ella y rocé su espalda desnuda, encontré el tacto de mis poemas grabado sobre su piel.
lunes, 2 de junio de 2014
Vivir es fácil con los ojos cerrados
Decía John Lennon que “la vida es eso que te va sucediendo
mientras te empeñas en hacer otros planes” y quizás tuviese razón tal vez todo
pueda ser posible en cualquier momento y situación, incluso cuando las
condiciones que te rodean sean precarias o parezca que no hay lugar a la
esperanza o el cambio, lo que convierte a la vida en ese milagro increíble que
se repite cada mañana al abrir los ojos después de abandonar la oscuridad del
sueño nocturno.
Hoy voy a escribir sobre la vida y lo más seguro es que esto
no lo vaya a leer nadie, porque es sólo una reflexión de lo que significa la
vida para mi, algo personal y muy difícil de transmitir , porque cada uno de
nosotros tenemos una experiencia diferente,unas circunstancias y una biografía
distinta que influyen en la forma en que contemplamos la existencia.
Sin embargo, escribir es en ocasiones nada más que la
necesidad de expresar los sentimientos cuando estos colman el corazón, cuando
rebasan los límites del cuerpo y quieren extenderse llevados por el viento ,
como dice la escritora Isabel Allende “escribo lo que llevo dentro, lo que voy
cocinando en mi interior y lo expulso de mi cuando ya no puedo más “.Es extraño
y a la vez conmovedor despertarte por la mañana, una mañana como otra
cualquiera, sin nada particular que la distinga ni la diferencia de otras
muchas mañanas de tu vida , que se confunden en la memoria sin que pudieras
rescatar nada más que alguna marcada por un acontecimiento que la convirtió en
especial. Pero descorres las cortinas, levantas la persiana, abres la ventana y
un sol deslumbrante penetra hasta el fondo de tu habitación y le acompaña ese
aire puro, que parece despertar también a la vida. En el cielo las golondrinas
se persiguen unas a otras.
Imagino a las golondrinas repartiendo cartas de esperanza a
todos los que las miran soñando en una vida mejor, lejos de los problemas de
cada día, en un mundo donde las personas dispongan de tiempo para vivir y no
sólo para existir, donde el día no se mida por las horas, por las obligaciones,
sino por las ocasiones en que hemos podido compartir un sueño, por los momentos
en que hemos reído juntos, por esos silencios entre tus seres queridos que
tanto acompañan nuestra soledad porque no siempre es necesaria la palabra, la
presencia es suficiente cuando dos personas se aman y ningún discurso tiene la
fuerza poderosa e invencible de una mano en el hombro o de un abrazo que nos
sumerge en el alma del otro.
El cálido astro rey esta ahí anunciándome que empieza un
nuevo día, que estoy vivo y ,de pronto, soy consciente del aire que penetra en
mis pulmones, de la sangre que se precipita por mis venas llenándome de
existencia, de los latidos de corazón que me recuerdan que el mundo esta ahí ,
esperándome para que lo viva, que formo parte de esa obra maestra que es la
naturaleza. No sabría definir ni con un millón de palabras lo que es la
armonía, es diferente a la felicidad, a la alegría o al amor. Es tan extraño
sentirla, es tan difícil capturarla aunque sea por un breve momento, que puedes
llegar a pensar que no existe, y que tienen razón quienes dicen que hay que ser
realista y olvidar los sueños de nuestra infancia es el camino correcto para
convertirnos en personas responsables y útiles a la sociedad.
Y les escuchas, y vives pendiente de tus obligaciones, y te
olvidas de como era el sol del amanecer, y como te reías cuando jugabas en
mundos invisibles, y cuando te tendías en el suelo mirando el cielo y
adivinabas las formas que se escondían tras las nubes , y cuando cerrabas los
ojos por la noche, sin temor al futuro y sin que sintieras el peso del pasado y
despertabas por las mañanas a un mundo siempre nuevo , sorprendente y lleno de
promesas, cuando la sonrisa de ese niño que te hacía latir más rápido el
corazón sin que supieras el motivo te llenaba de una alegría que desbordaba tu
mirada e iluminaba cada paso . Pero nos olvidamos de ello ,y durante años
permanece enterrado en los estratos más profundos del espíritu, allí donde
apenas llega la luz, mientras las preocupaciones cotidianas , lo que llaman la
realidad, habitada por las prisas, por la necesidad, por el deseo, por la
angustia, convierte la vida en un escenario y a ti mismo en un actor en el que
apenas te reconoces.
Pero esa vida que sentías de niño no muere, esos sueños, esa
manera de sentir, esa alegría, esa armonía, siguen latentes en tu interior,
esperando que le des una oportunidad para salir a la superficie y recordarte
quien eres en verdad, que a pesar de todos los problemas, de todos los
obstáculos, de los errores cometidos, de los sufrimientos padecidos, de los
desengaños o de los sueños abandonados, de las heridas que a todos nos causa la
vida , aún eres capaz de amar, aún puedes construir nuevos sueños, aún puedes
emocionarte y llorar.
Porque vivir es fácil con los ojos cerrados...
domingo, 25 de mayo de 2014
Verdades que hieren, verdades que escuecen
Voy a decir algo que duele. Que escuece. Que araña. A veces, todo lo que nos pasa es porque nos dejamos. Todo lo que nos sacude es porque permitimos que nos sacuda. No siempre, pero somos lo que permitimos que los demás hagan con nosotros. Nos pisan si queremos. Nos tratan mal si nos dejamos… No nos respetan si no exigimos respeto. Da asco, cierto, aunque a menudo, con algunas personas es así.
Nos pasamos la vida dándoles a los demás permiso para que entren en nuestras vidas, hurguen en nuestras miserias y nos golpeen donde más duele. Nos creemos sus palabras. Escuchamos lo que dicen de nosotros y nos lo tragamos como una doctrina, como si lo que ellos ven en nosotros fuera todo lo que podemos ofrecer al mundo. Les abrimos las puerta y cuando entran en nuestras conciencias con malas maneras fingimos que no lo vemos, que no importa, que no pasa nada si no nos tratan como merecemos. Nos creemos que son todopoderosos y que pueden hacer lo que quieran con nosotros. La primera vez casi ni se nota, es imperceptible. Es una palabra fuera de tono, un gesto poco apropiado y desagradable. Admitirlo nos duele y lo dejamos pasar. Hasta que llega otra vez y otra y mil más. Y no te das cuenta y un día te levantas y no existes porque tú has cedido… Porque has dejado que otros lleven el timón de tus emociones y escriban el guión de tu vida.
A menudo esas personas nos importan y mucho. Si no nos importaran, su opinión no nos influiría ni podría dolernos. Sea amor o amistad… Les dejamos, les damos permiso para saquear nuestra dignidad. En nuestra fantasía, aspiramos a que un día se den cuenta de lo que valemos y de lo equivocados que están al no considerarnos. Que despierten y nos traten como merecemos, que vean lo que hemos hecho por ellos y sepan que podrían necesitarnos. Que nos tengan por iguales y no desprecien nuestros sentimientos e ideas… Eso sería lo justo, pero a menudo no es posible. No pueden añorar a alguien a quién no le han concedido el valor real que tiene. Si no se han dado cuenta ya es porque no saben, no son de esas personas que valoran a los demás por lo que son sino porque lo que pueden hacer por ellos. Alguien que te utiliza no está preparado para considerarte. Antes tendría que dejar atrás su corazón de niño egoísta y aprender a dar y compartir… Dejar de ver el mundo desde su ombligo y de existir sólo para él mismo. Si no te trata como mereces es porque no te merece… Y lo más curioso e irónico de la situación es que tal vez te necesita y mucho. No para cargar sus malos ratos ni aguantar sus gritos. No para escucharle las penas y buscarle soluciones. No para soportar sus desprecios. Necesita llegar a ti de verdad, no para pedirte que hagas nada por él sino para aprender de ti cómo se ama… Si no sabe querer no te querrá como tú necesitas. Si no se molesta en conocerte, nunca podrá echarte de menos. Saldrás de su vida buscando oxígeno y nunca sabrá lo que pierde. No volverá a ti para decirte que ha sido idiota. No se dará cuenta de que cada vez que te empequeñecía él mismo se convertía en diminuto… No sabrá qué ha pasado y te acusará tal vez de ingrato… Habrá tenido ante sí algo precioso y lo habrá tratado como algo utilitario, como una masa maleable de usar y tirar. No entenderá. No sabrá. No notará la diferencia…
Tú seguirás tu camino mientras intentas recordar que no eres lo que él vio en ti sino lo que no fue capaz de ver. Que no estorbas ni sobras. Que no sólo estás para escuchar y recibir malas caras. Que eres un ser humano entero y mereces ser tratado como tal. Te sacudirás la bruma de encima y decidirás que nunca más permitirás que nadie te trate así de nuevo.
Y puede que de vez en cuando sueñes que viene a ti. Que abres la puerta y su cara llorosa te pide perdón. Que por fin se ha dado cuenta. Que en algún momento llegaste a tocar su alma y algo tuyo se quedó prendido en él al menos el suficiente rato como para aprender a querer un poco…Que se obró el milagro y vulneraste sus defensas… Que hay esperanza y que tu amor le ayudó a ser mejor… Tal vez no pase nunca. Tal vez tú sólo seas un peldaño más de su particular escalera hacia un futuro planificado…
Ellos tienen que descubrir cómo se quiere cuando no se es el centro del universo. Duele, pero a veces pasa…
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